miércoles 6 de febrero de 2008

Increíble pero cierto



Érase una vez una mujer que limpiaba su casa cuando, de repente, en un rincón del hogar, surgió un insecto que penetró en su boca. Agitó sus alas y sus patitas intentando salir de la cavidad, pero en vez de salir, se coló garganta adentro y se alojó en la faringe. El cosquilleo debía de ser tan insoportable que la mujer trató de trincharlo con un tenedor para extraerlo. En el intento se tragó el tenedor y el bicho. El bicho murió y fue digerido. El tenedor fue objeto de una intervención quirúrgica.

Lo que parece un cuento para asustar a los niños es una historia real. Le ocurrió a una mujer israelí de 32 años, que salvó la vida.

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